Tres años de rigurosa investigación

Este libro es la culminación de una investigación de más de tres años y medio, realizada con la ayuda de veinte especialistas.

La pregunta que aborda es única: ¿existe un dios creador? Su ángulo de investigación es único: la racionalidad. Su objetivo es único: dar al lector los elementos necesarios que le permitan pensar esta cuestión, que hoy se plantea en términos completamente nuevos.

Nuestra esperanza es que al final de esta lectura pueda tener a mano todos los elementos que le permitirán decidir lo que quiere creer, con total libertad y de manera informada.

En este libro sólo defendemos la búsqueda racional de la verdad. Entregamos hechos, y nada más que hechos. Este trabajo conduce a conclusiones que, esperamos, contribuyan a abrir un debate esencial.


La ciencia, ¿nueva aliada de Dios?

Siempre nos ha fascinado la confrontación entre la ciencia y la cuestión de la existencia de Dios, y por ello pasamos mucho tiempo buscando el libro que nos hubiera gustado leer sobre el tema, pero no lo encontramos. Por eso decidimos escribir este libro. En su elaboración se ha invertido mucho trabajo. Es el fruto de más de tres años de estudio, investigación, reuniones e intercambios con numerosos especialistas científicos.

Hemos llevado a cabo este trabajo como una investigación rigurosa y siempre hemos tenido cuidado de ceñirnos a los hechos más indiscutibles. Nuestra preocupación ha sido mantener un enfoque racional y evitar los dos peligrosos escollos de nuestro tiempo. Por un lado, el de los creacionistas, que rechazan los descubrimientos modernos y se adhieren a creencias fantasiosas; por otro, el de los materialistas, que se niegan a aceptar las consecuencias evidentes de los avances científicos más recientes.

En este periodo de intensa efervescencia, numerosos descubrimientos han sacudido algunas de las viejas certezas ancladas en nuestras mentes desde principios del siglo XX.

Hasta hace poco, la creencia en Dios parecía incompatible con la ciencia. Ahora, inesperadamente, la ciencia parece convertirse en aliada de Dios, mientras que el materialismo, que no es otra cosa que una creencia más, se tambalea conforme pasa el tiempo.


Un prólogo de un premio nobel

Extractos del prefacio de Robert W. Wilson, Premio Nobel de Física 1978, quien, junto con Arno Penzias, descubrió en 1964 la radiación cósmica de fondo, verdadero eco del Big Bang. Este descubrimiento demostró que nuestro Universo tuvo un principio.

«Este libro es una muy buena presentación del desarrollo de la teoría del Big Bang y de su impacto en nuestras creencias y en nuestra representación del mundo. Tras haber leído los diferentes capítulos consagrados a la cosmología, pienso que esta obra ofrece una perspectiva particularmente interesante sobre la ciencia, la cosmología y sus implicaciones filosóficas y religiosas.

Según los autores, Michel-Yves Bolloré y Olivier Bonnassies, ambos ingenieros, un espíritu superior podría estar en el origen del Universo; aunque esta tesis general no me aporta una explicación suficiente, acepto su coherencia. Ya que, si bien mi trabajo de cosmólogo se limita a una interpretación estrictamente científica, puedo comprender que la teoría del Big Bang dé lugar a una explicación metafísica. En la hipótesis de un Universo estacionario, sostenida por Fred Hoyle, mi profesor de Cosmología en Caltech, el Universo es eterno y no hay motivo para plantear la cuestión de su creación (…)

Este libro explora la idea de un espíritu o de un Dios creador —idea que se encuentra en muchas eligiones— en relación con los conocimientos científicos actuales. Ciertamente, para una persona religiosa formada en la tradición judeocristiana, no puedo pensar en una teoría científica del origen del Universo que coincida mejor con las descripciones del libro del Génesis que el Big Bang. Aunque, en cierto modo, esto solo pospone una vez más la cuestión de su último origen. ¿Cómo llegó a existir ese espíritu o Dios, y cuáles son sus propiedades?

A veces, cuando levanto los ojos hacia los millares de estrellas que brillan en la noche, pienso en todas las personas que, como yo, levantaron los suyos

hacia el cielo de la misma manera y se preguntaron cómo empezó todo esto. Ciertamente, no conozco la explicación. Pero quizá algunos lectores tendrán la suerte de encontrar el principio de la respuesta en este libro. »

Robert W. Wilson
Universidad de Harvard, 28 de julio 2021

Un prólogo de Elvira Roca

Extractos del prólogo a la edición española de Elvira Roca Barea, ensayista, novelista y profesora. Es autora de libros que han sido grandes éxitos de ventas.

“El argumento central de esta obra notablees que la ciencia no desmiente la existencia de Dios, sino que más bien la prueba. Lo que significa que los no creyentes estamos abrazando una idea no científica”

“En ninguna parte del mundo más que en Occidente se habría podido concebir un libro como éste. Y es una buena noticia que a estas alturas del siglo XXI, cuando atraviesa la que es posiblemente la crisis más
profunda de su historia, nuestra civilización sea todavía capaz de producir una obra tan ambiciosa y lo es en la medida que propone un debate profundo y significativo en la frontera de nuestra capacidad de comprensión, entre la teoría del conocimiento y la metafísica ”

“El éxito de este libro en Francia ha sido verdaderamente extraordinario. Las cifras de venta son sensacionales, lo que suele ser una buena carta de presentación para un libro en España. En octubre de 2022, apenas un año después de su publicación, había vendido 250.000 ejemplares y suscitado debates intensos y elogiosas opiniones entre personalidades de origen muy diverso: judíos, científicos ateos, científicos creyentes, masones, musulmanes, protestantes y un largo etcétera.”

“Independientemente de lo difícil que es para nuestro cerebro humano colocarse en el límite de lo que puede asimilar o concebir y no caer en la desesperación o en el absurdo, es destacable aquí la magnífica exposición, comprensible para casi todos los públicos, de las principales teorías que en la actualidad barajan los científicos, algunas de ellas muy complejas y con pocas posibilidades de hallar una explicación lo suficientemente didáctica, sin sacrificar lo necesario. Los autores de este libro han hecho un esfuerzo pedagógico muy notable.”

Elvira Roca Barea